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Friday, January 22, 2016

Clasificación de los órganos receptores

Desde el punto de vista anatómico y funcional, Sherrington dividió a los órganos receptores del sistema nervioso en:

a) Los exterorreceptores: éstos son los receptores que están ubicados en nuestra cubierta externa (epitelio), como los receptores para el tacto o tangorreceptores; los receptores de la retina para la luz, llamados fotorreceptores; y los receptores para la temperatura o calorirreceptor. Estos son excitados por estímulos externos y originan reflejos que solicitan fenómenos rápidos de respuesta, como fenómenos vasomotores y contracciones de los músculos estriados, interviniendo igualmente en la elaboración del tono de los músculos esqueléticos y en las respuestas o reacciones verdaderamente conscientes llamadas "sensaciones".

b) Los intrarreceptores: son los receptores que se encuentran en nuestras cubiertas internas en comunicación con el medio exterior, ejemplo, los intrarreceptores de la lengua para los estímulos gustativos, de la nariz para los olfativos, los de la mucosa respiratoria y de la mucosa digestiva. Excitados por estímulos que se originan en el interior de las cavidades, los intrarreceptores originan reflejos que solicitan fenómenos lentos de respuesta, como fenómenos de secreción glandular y contracciones de los músculos lisos.

c) Los propiorreceptores: son los receptores que están colocados en los parénquimas o espesor mismo de nuestros órganos, ejemplo, músculos, tendones, huesos, en la aorta, en las células ciliadas de la mácula del ojo, etc. Los propiorreceptores son estimulados por factores físicos, como presiones y estiramientos de las terminaciones nerviosas sensitivas de los músculos estriados, tendones, ligamentos y huesos; presión intravesical para los propiorreceptores de la vejiga y presión arterial para los propiorreceptores de la aorta. Los propiorreceptores, además, intervienen en la regulación del tono vasomotor y del tono vagal.

Thursday, January 21, 2016

Mecanismo de funcionamiento valvular

Las válvulas cardíacas funcionan "pasivamente" debido a las diferencias de las presiones existentes en las cavidades auriculares, ventriculares y aórtica, a pesar de que las válvulas auriculoventriculares tienen músculos papilares y cuerdas tendinosas insertadas en la cara ventricular y borde libre de las mismas.

¿Cómo se abren las válvulas del corazón?

Las válvulas arteriales o sigmoideas de la aorta y la pulmonar se abren del todo, aplicando la cara arterial contra la superficie interna del vaso, porque durante el sístole ventricular la presión intraventricular es mayor que la presión intraaórtica. En cambio, las válvulas aurículoventriculares es muy probable que no se abran del todo; Chauveau y Marey notaron que ellas se levantaban durante el sístole ventricular y que se bajaban durante el diástole ventricular.

Es muy posible que durante la fase del llenamiento rápido del ventrículo, las válvulas aurículoventriculares se abran mucho, pero que luego, como consecuencia de la penetración brusca de la sangre en el interior del ventrículo, se originan "torbellinos" centrípetos que hacen levantar a las válvulas aurículoventriculares manteniéndolas entreabiertas hasta el comienzo del período sistólico del ventrículo.

¿Porqué se cierran las válvulas del corazón?

Las válvulas sigmoideas (aórtica y pulmonar) se cierran del todo y pasivamente durante el diástole ventricular, cuando la presión del tubo vascular es mayor que la presión en la cavidad ventricular, pues ya se sabe que la presión en la aorta nunca baja tanto como en el ventrículo; en esta última cavidad la presión baja a 0 (cero), mientras que en la aorta ella se mantiene un poco más alta. Además, se admite que al comenzar el diástole ventricular la sangre tiende a refluir hacia el ventrículo, arrastrando pasivamente a las válvulas sigmoideas.

Las válvulas aurículoventriculares igualmente se cierran del todo y también en forma pasiva durante el sístole ventricular, cuando la presión en el ventrículo es mayor que la presión en la aurícula, cerrándose ya un poco antes del sístole ventricular, en el comienzo de la fase isométrica sistólica.

Wednesday, January 13, 2016

Arteria intercostal suprema

La arteria intercostal suprema, o superior, es una importante rama arterial que se desprende del tronco costocervical, el cual se origina a su vez de la arteria subclavia. Desde su nacimiento, la intercostal suprema tiene un curso descendente, casi rozando la cara interna de la 1ra y 2da costilla. Este vaso sanguíneo da origen a la primera y segunda arterias intercostales, que son ramas menores que irrigan los espacios intercostales correspondientes con sangre oxigenada.


Imagen de arterias de hombro y cuello que muestra la arteria intercostal suprea. Vista lateral derecha.

Tuesday, January 12, 2016

Arteria cervical profunda

La arteria cervical profunda es un par de vasos sanguíneos importantes del cuello que nacen en el tronco costocervical del lado correspondiente, el cual a su vez se origina en la arteria subclavia (izquierda y derecha). La cervical profunda tiene un curso ascendente, a lo largo del lado lateral de las vértebras cervicales y paralelo a la arteria vertebral, pero por fuera del agujero o foramen transverso por donde circula esta última. A lo largo de su recorrido, proyecta pequeñas ramificaciones. La arteria cervical profunda irriga los músculos complejos de la parte posterior del cuello (nuca) y vértebras cervicales.


Vista esquemática lateral derecha de región tronco/cervical

Monday, January 11, 2016

Cambios de forma del corazón durante el ciclo cardíaco

Debido a las contracción del miocardio, el corazón cambia de forma durante el ciclo cardíaco. Cuando el ventrículo se contrae, se vuelve "globuloso" y sumamente "duro". El ventrículo al hacerse globuloso, acorta su diámetro longitudinal y ensancha su diámetro transversal y antero-posterior, perdiendo su forma cónica, al mismo tiempo que gira ligeramente de izquierda a derecha y de atrás hacia adelante, por cuya razón el ventrículo izquierdo, que normalmente está más ocultado que el ventrículo derecho, se hace más accesible durante el sístole.

Además, la punta del corazón se redondea durante la contracción ventricular, pudiendo mostrar el surco interventricular más acentuado durante el sístole que durante el diástole que durante el diástole, debido a que la contracción de las fibras de ambos ventrículos es un poco desigual. De esta manera, se comprueba un ligero asincronismo en la iniciación de la contracción del ventrículo derecho que precede en algunos milésimos de segundo a la contracción del ventrículo izquierdo, pequeñísima diferencia de tiempo que permite decir que la contracción de las dos aurículas es isócrona y que la contracción de los dos ventrículos es isócrona igualmente, igualmente.

Durante el sístole ventricular, la punta del corazón se mueve poco, pues parece fija, mientras que la base de los ventrículo se mueve más. Durante el sístole el ventrículo se mueve hacia abajo, hacia la punta, por acortamiento de sus fibras musculares y por alargamiento de las grandes arterias a medida que la sangre es inyectada en ellas por la presión de los  ventrículos. Este movimiento de descenso sistólico de la base de los ventrículos nos explica la caída de la presión en las aurículas cuando se hace el trazado gráfico de las variaciones de las presiones en las mismas; como las aurículas están fijas a las gruesas venas pulmonares (aurícula izquierda) y a las venas cavas (aurícula derecha), resulta que la parte más móvil de las aurículas son sus caras anteriores en relación con la base del ventrículo correspondiente; pues bien, al contraerse el ventrículo, éste tira hacia abajo a la aurícula correspondiente, aumentando su capacidad y haciendo que en ese momento que la presión baje, produciendo un vacío y aspiración intraauricular.

Friday, January 8, 2016

Funcionamiento del corazón

El corazón funciona como una bomba aspirante e impelente, porque después de expulsar la sangre (bomba impelente) se llena de nuevo (bomba aspirante). El primer acto se llama sístole, el segundo se llama diástole. Al entrar en sístole, el corazón se contrae sobre la sangre que contiene, disminuyendo de tamaño, mientras que al entrar en diástole el corazón se relaja, aumentando de tamaño. Funcionando como bomba impelente, el corazón cumple su propósito fundamental, que es la de abastecer con sangre oxigenada a todos los tejidos del cuerpo por medio del sistema arterial, manteniendolos vivos.

El corazón se contrae y expulsa su contenido desarrollando cierta presión. Se producen en este órgano una serie de variaciones de presión, de consistencia y de volumen, como así también una serie de fenómenos mecánicos, térmicos, eléctricos, químicos y sonoros. El corazón se contrae desde la base hacia la punta y cada segmento transversal se contrae al mismo tiempo que su homónimo (ambas aurículas y ambos ventrículos). Se dice que la contracción de las dos aurículas es isócrona y que la contracción de los dos ventrículos es, igualmente, isócrona. Cada ciclo o revolución cardíaca completa consta de tres tiempos o períodos: 1º) sístole auricular; 2º) sístole ventricular; 3º) diástole ventricular.

Duración del tiempo del ciclo cardíaco según Wiggers

Si admitimos que el hombre sano tiene 70 latidos cardíacos por minuto, se puede decir que un ciclo cardíaco tiene 8/10 de segundo de duración, que se descomponen de la siguiente manera:
1er periódo - sístole auricular     = 0,1 segundo
2do período - sístole ventricular = 0,3 segundo
3er período - diástole                 = 0,4 segundo
                                                  -------------------
                                         Total = 0,8 segundo

Como vemos, la aurícula trabaja 1/10 de segundo y descansa 7/10 de segundo, mientras que el ventrículo trabaja 3/10 y descansa 5/10 de segundo, pues tanto la aurícula como el ventrículo, se toman su descanso alternando con su trabajo, y aunque "aparentemente" el corazón trabaja siempre, descansa más de lo que trabaja.

Thursday, January 7, 2016

Leyes de la circulación de la sangre

En número de tres, las leyes de la circulación de la sangre son:

1) La ley del gasto o caudal. En cualquier segmento del aparato o árbol circulatorio, tanto de la circulación mayor como de la circulación menor, fluye siempre la misma cantidad de sangre en unidad de tiempo; es decir, que si hacemos un corte transversal completo del circuito circulatorio a diferentes alturas, pasará siempre el mismo volumen de sangre por cada uno de esos segmento por minuto.

2) La ley de las presiones. La presión es la fuerza o la causa que hace circular la sangre; ésta varía según el segmento circulatorio que se considere: la presión va disminuyendo desde la aorta hacia los capilares por aumento de resistencias periféricas, disminuyendo aún más hacia la aurícula derecha, donde la presión es negativa. En el tórax la presión es siempre menor que la presión atmosférica, por cuya razón la aspiración o inspiración torácica favorece el aflujo de sangre venosa hacia las aurículas. Luego, la sangre fluye desde el sitio de mayor presión hacia el sitio de menor presión.

3) La ley de las velocidades. De la misma manera que en un río de lecho ancho se disminuye la velocidad del curso de agua y en el de un lecho angosto aumenta, así también la velocidad circulatoria de la sangre se disminuye desde la aorta hacia los capilares por aumento del lecho circulatorio (por la gran cantidad de ramificaciones arteriales), para aumentar nuevamente desde los capilares hacia las venas cavas y aurícula derecha.