Pages

Thursday, March 26, 2015

Núcleos bulbares

Los núcleos bulbares o vagales nacen a nivel del ala gris del suelo del IV ventrículo, en una pequeña depresión que por su forma se la denomina trígono vagal, cuyo núcleo, descubierto por Cajal, se lo denomina dorsomotor del vago. A los axones del dorsomotor se le suman los pertenecientes al núcleo ambiguo.

Las fibras preganglionares del vago, que discurren por el nervio del mismo nombre, terminan a nivel de los ganglios parietales de los órganos toracoabdominales. Conducen fibras vasodilatadoras y coronarioconstrictoria de los capilares broncopulmonares. Sobre el sistema bronquial es bronquioconstrictor. Sobre el corazón actúa frenando el sistema cardionector, siendo en consecuencia bradicardizante. Su predominio sobre el sistema digestivo favorece el peritaltismo gastrointestinal, relajando sus esfínteres.

Wednesday, March 25, 2015

Neurona ganglionar tipo II

La neurona ganglionar del tipo II, o de Dogiel, es una célula nerviosa que se encuentra en el plexo nervioso intramural, siendo parte de las redes perivasculares, del plexo mioentérico y de los plexos de numerosos órganos. A nivel de sus terminaciones se liberan neurohormonas colinérgicas adrenérgicas, formando parte del sistema nervioso neurovegetativo simpático. También libera histamina a nivel del plexo gastrointestinal y de la vejiga. La neurona ganglionar del tipo II inerva la musculatura lisa de los vasos sanguíneos periféricos y del intestino.

Tuesday, March 24, 2015

Hipertensión pulmonar

La hipertensión pulmonar es el incremento anormal de la presión sanguínea en los capilares alveolares y/o en la vena y arteria pulmonar. Esta enfermedad es muy seria, ya que empeora progresivamente y puede ser fatal si no es tratada. Es causada por el endurecimiento, estrechamiento o oclusión de los capilares arteriales de los pulmones debido a ciertos factores que lo provocan, como deficiencia ventricular derecha, uso de analépticos (anfetaminas, doxapram, cocaina, etc), tromboembolismo pulmonar, esclerodermia, embarazo, etc. También, entre un 6 a un 10% de los casos de hipertensión pulmonar es congénita y se da en el recién nacido. Debido a la mayor presión en las arterias pulmonares, el miocardio del ventrículo derecho debe trabajar mucho más de lo normal para eyectar la sangre carbooxigenada hacia los pulmones, provocando con el tiempo una hipertrofia del músculo cardíaco de ese lado del corazón.

Los síntomas se hacen evidentes luego de unos años de iniciado el proceso y entre ellos los más evidentes son agitación (sensación de falta de aire), fatiga, dolor en el pecho, mareos, desvanecimiento, labios de color ligeramente azulado (cianosis), hinchazón de los tobillos, etc. Entre los métodos que se emplea para diagnosticar se puede citar: ecocardiograma, resonancia magnética por imágenes, cateterización de ventrículo derecho y escaneo de pulmón por perfusión.

Tratamiento

Se emplea diuréticos, para mermar la acumulación de líquido en los tejidos y aliviar el trabajo excesivo del corazón; anticoagulantes, para evitar trombos y oclusiones en los vasos sanguíneos pulmonares; vasosdilatadores empleados comúnmente en la hipertensión arterial. Sobre estos últimos medicamentos, la FDA (ministerio de salud de los EEUU) autorizó en el año 2006 el uso del citrato de sildenafil (conocido comercialmente como viagra) en el tratamiento de la hipertensión arterial, ya que este medicamento actúa como relajante de la musculatura lisa de las paredes arteriales, mejorando la microcirculación sanguínea en casi todos los tejidos.

Saturday, March 21, 2015

Sistema neurovegetativo metabólico

El sistema neurovegetativo metabólico es parte integrante del sistema nervioso, que tiene la función de regular metabólicamente las actividades de los órganos y sistemas que integran el organismo de acuerdo con las diversas contingencias externas e internas, estando subordinado íntimamente al sistema nervioso central e interrelacionado al sistema neuroendocrino. También regula tróficamente la actividad tisular.

Filogénica y constitucionalmente, el sistema neurovegetativo se subdivide en:

1) Sistema parasimpático, vagal o colinérgico: sus fibras preganglionares son largas y mielínicas, y las fibras postganglionares cortas y amielínicas. Cada fibra preganglionar está relacionada a otra postganglionar. Liberan neurohormonas colinérgicas que integran el sistema de la acetilcolina/colinesterasa.

2) Sistema simpático o adrenérgico: tiene sus centros a nivel de la sustancia intermediolateralis de la médula dorsolumbar. Cada fibra preganglionar, corta y mielinizada, se conexiona con 11 a 17 fibras postganglionares largas, de ahí sus reacciones difusas. Las terminaciones postganglionares liberan neurohormonas adrenérgicas o simpáticas, que integran el sistema de la noradrenalina, adrenalina/aminooxidasas.

3) Sistema metasimpático o autónomoperiférico: forma parte del sistema neurovegetativo periférico, constituyendo los sistemas denominados mioentérico, perivascular, cardionector, etc. Su red nerviosa terminal, o plexo intramural, está constituida por neuronas ganglionares del tipo II de Dogiel, que forman parte de las redes perivasculares, del plexo mioentérico y de los plexos de numerosos órganos.

Wednesday, March 18, 2015

Leucomalacia

La leucomalacia periventricular es una lesión de la sustancia blanca del cerebro en la zona cercana a los ventrículos laterales donde se ramifican arterias cerebrales principales. Es causada principalmente por isquemia debido a problemas cardiorespiratorios. Afecta a los neonatos, sobre todo a niños prematuros. El síntoma principal es parálisis cerebral parcial que altera la psicomotricidad del paciente, afectando las funciones motoras de sus miembros y músculos del cuello. Se complica cuando hay parálisis de los músculos del tórax y diafragma.

Cuando el neonato tiene problemas cardiorespiratorios por diversa índole se produce una insuficiencia en la irrigación de sangre arterial en el cerebro (isquemia), por lo tanto se produce una hipoxia que afecta las áreas motoras en el lóbulo frontal y, sobre todo, sus respectivos fascículos. La hipoxia activa la microglia (células de sostén), las cuales segregan radicales nitrogenados, óxidos tóxicos y glutamato, siendo éstos los agentes que causan las lesiones. Ésto provoca una malacia (reblandecimiento de la sustancia blanca) por mielinización deficiente en las zonas próximas a los ventrículos laterales, afectando la transmisión nerviosa normal. La zona bulbar y del tronco del encéfalo no se ven comprometidas.

Tratamiento

Fisioterapia; administración de vitaminas del complejo B (B12, B6 y B1).

Monday, March 16, 2015

Vías exteroceptivas

Las vías exteroceptivas, o exteroceptoras, comprenden las siguientes haces nerviosos:

a) Vía espinobulbar: nace a nivel de los receptores periféricos o de Vater Pacini (presión profunda), Meissner (táctiles profundas) y Merkel (táctiles superficiales). Tiene su centro trófico a nivel de los ganglios raquídeos, entrando a la médula por el funículo o cordón posterior, hasta llegar a los núcleos de Gall y Burdach, a nivel del bulbo. De los mismos parte los axones de las segundas neuronas cruzadas, que por la cinta de Reil mediana o lemnisco (cinta) medio llegan a los núcleos láteroventrales del tálamo óptico. De estos parte la tercer neurona o radiación talámica hacia la corteza sensomotriz. Esta vía conduce la mayor parte de la sensibilidad táctil propioreceptiva y la sensibilidad vibratoria o palestesia.

b) Vías espinotalámica y bulbotalámica; la primera para los miembros y tronco, y la segunda para la cara:
- 1) espinotalámica anteroventral: nace igualmente en los corpúsculos de Vater Pacini, Meissner y Merkel, con su centro trófico a nivel de los ganglios raquídeos; por la raíz láteroposterior termina a nivel del núcleo esponjoso del cuerno posterior de la médula, del que nace la segunda neurona, cuyo axón se va cruzando al lado opuesto, ascendiendo por el funículo anterior hasta llegar al tálamo óptico, núcleo láteroventral, de donde parte la radiación talámica cortical. Esta vía conduce la sensibilidad táctil y de presión, así como las impresiones sexuales y la sensación de fatiga muscular.
- 2) espinotalámica láterodorsal: esta vía ha sido denominada termoalgésica, porque conduce la sensibilidad térmica y dolorosa; nace de las terminaciones y plexos libras (receptores del dolor), de los corpúsculos de Krause (frío) y de Rufini y Golgi-Mazzoni (calor), con su centro trófico igualmente a nivel del ganglio raquídeo. Por las raíces posterolaterales entra a la médula para terminar a nivel de la sustancia gelatinosa de Rolando, desde donde parte la segunda neurona, que se cruza escalonadamente y por el funículo lateral, llegando al núcleo láteroventral del tálamo óptico, de donde parte la radiación talámica.
- 3) vía espinotectal: relaciona segmentariamente ambas vías espinotalámicas (arribas mencionadas) al téctum mesencefálico.

Thursday, March 12, 2015

Desarrollo de los hematíes

Tanto en el embrión como en la vida extrauterina, los hematíes o eritrocitos se desarrollan intravascularmente a partir del revestimiento endotelial de vasos sanguíneos disminutos. Los glóbulos blancos, por otra parte, crecen extravascularmente y atraviesan las paredes de los capilares para ingresar en circulación.

En el embrión la formación de glóbulos rojos tiene lugar en el mesodermo y más tarde en el cuerpo del feto. La región en la que se inicia el proceso se llama área vascular. El mesodermo consiste primitivamente en un sincitium o masa protoplasmática nucleada con límites celulares indefinidos. Aparecen gotitas de líquidos que se juntan y así una parte de dicha área se hace hueca para constituir una red de capilares. El resto del protoplasma persiste la división real de las células endoteliales que se redondean, presentan hemoglobina en su interior y se transforman en hematíes nucleados primitivos o megaloblastos. Desde la mitad de la vida fetal hasta aproximadamente un mes antes del nacimiento, el hígado y el bazo son centros importantes de hematopoyesis y los espacios vasculares de estos órganos están llenos de hematíes nucleados; los glóbulos rojos derivan del revestimiento endotelial de los vasos sanguíneos.

Hacia la mitad de la vida fetal, la médula ósea comienza a funcionar como órgano hemopoyético (productora de sangre) y normalmente va a ser la única región donde tendrá lugar el desarrollo de eritrocitos, como así también de leucocitos granulares, después del nacimiento. La formación de hematíes será estimulada o inducida a partir de los hemocitoblastos presentes en la médula ósea, gracias a la intervención de la eritropoyetina, hormona segregada por los riñones, que estimula la producción de glóbulos rojos cuando ésta capta una disminución en los niveles de óxigeno en la sangre. Los hemocitoblastos son las células primitivas precursoras de las células sanguíneas.

La médula ósea está constituida por células adiposas, vasos sanguíneos y un armazón mínimo de retículos y células reticulares, siendo éstos los únicos elementos que se encuentran en la médula amarilla, pero en la roja hay además numerosos hematíes y sus precursores. Al nacer, los conductos medulares de los huesos largos son uniformemente rosados, siendo microscópicamente las células adiposas indiscernibles, predominando las células sanguíneas. En la pubertad, la parte media de la médula, por ejemplo del fémur, se hace grasosa, y este cambio se extiende hasta que la médula roja tan sólo se encuentra en un pequeño sector en el extremo superior de la diáfisis. La epífisis de los huesos largos en el adulto se hacen también totalmente grasas. La médula roja persiste durante toda la vida en las vértebras, el esternón, las costillas y los huesos del cráneo y de la pelvis.

La arteria nutricia de los huesos se divide en ramas pequeñas que finalmente conducen a una red de sinusoides ampliamente anastomosadas. Éstas son vasos de paredes delgadas con la capacidad de grandes venas, pero revestidas por un delgado endotelio similar al de los capilares. Por su gran calibre el flujo sanguíneo en ellas es perezoso y, en consecuencia, la oxihemoglobina se reduce completamente; la baja tensión de oxígeno en la médula estimula la eritropoyesis.