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Friday, January 25, 2013

Colangitis

Se conoce como colangitis la inflamación aguda o crónica de las vías biliares, la cual puede presentarse en forma concomitante con inflamaciones agudas del hígado, de la vesícula biliar o del páncreas. La infección es la causa principal de la colangitis; la infección llega a las vías biliares por dos vías: hemática y entérica. La infección hematógena proviene de una infección general, como neumonía, sepsis, o de infección local, como amigdalitis, apendicitis, etc, por la vía de la arteria hepática. La infección enterógena puede establecerse por vía canicular ascendente, a través de la vena porta, o por la existencia de comunicaciones anormales entre las vías biliares y el tubo digestivo.

Sintomas: dolor abdominal, especialmente en el cuadrante superior derecho, fiebre, escalofríos, ictericia.

Condiciones que predisponen a la colangitis

La simple presencia de gérmenes en los canales (bacteriocolia) no significa necesariamente infección. Para que ésta se produzca se considera necesaria la existencia de obstrucción (litiasis, estrechez, parásitos) o de estasis biliar (discinesia), especialmente postoperatoria. Los gérmenes causales más comunes son el colibacilo, el enterococo y otros cocos piógeno, los gérmenes del grupo tífico y el Clostridium welchii.

Anatomía patológica

Habitualmente la infección supurada del árbol biliar produce abscesos múltiples y éstos pueden ser observados debajo de la cápsula, en la superficie del hígado, con la apariencia de tubérculos. En el examen microscópico de los canales permite observar descamación mucosa y pericolangitis con infiltración linfocitaria y leucocitaria.

Evolución y pronóstico

La colangitis supurada evoluciona habitualmente en forma aguda con un pronóstico negativo. Por lo tanto es una emergencia médica. El pronóstico fatal puede ser modificado mediante la institución oportuna del tratamiento de la condición causal.